martes, 1 de diciembre de 2009

- LA ANTIGÜEDAD / Hispania
















Livia Drusilla como Ceres

.. Mármol / Período Tiberio
..Cerro de Minguillar / Baena
.Córdoba / Siglo I d.C.
Museo Arqueológico Nacional / Madrid




Ante Dios y la Historia
_____________________________________________________________________________

Incrementó el número y la importancia de los sacerdotes, así como también sus privilegios. En particular aquellos de las Vírgenes Vestales. Por otra parte, hubo una ocasión en la que se debía elegir una Vestal para ocupar el lugar de otra que había fallecido, y muchos utilizaron todas sus influencias para evitar enviar a sus hijas a correr la oportunidad de ser seleccionadas. Él solemnemente juró que si cualquiera de sus nietas contara con la edad necesaria para ser elegible, él mismo la hubiera propuesto.

,,,,, Suetonio / Las vidas de los doce césares / Augusto

Ya en sus orígenes, con Augusto aún en lo más alto del Estado, los césares descubrieron el culto al emperador como una buena baza para legitimar el poder monárquico y trabar el mosaico político heredado de la República.

Fue, no obstante, el terrible Tiberio quien lo reguló en el año 15 al consagrar un templo a su padrastro y divinizar a la familia imperial.

Livia, la tercera esposa de Augusto y madre de Tiberio, a quien el novelista Robert Graves convertiría en la peor de los Claudios, encontró también su lugar entre los dioses venerados en Hispania.

Deja ahora que tu mirada visionaria observe
en esta tu raza, éstos tus Romanos.
Aquí César, de la semilla gloriosa de Julio,
mantente ascendiendo a un mundo de luz,
mantén, hasta lo último, ese hombre, para esto es,
tan a menudo contado a tus oídos atentos,
César Augusto, de la estirpe de Júpiter.
Él trajo una edad dorada...

..... Virgilio / La Eneida




Ceres

Mármol / Período Tiberio .
Casa de Pilatos / Sevilla ..........
.........

_____________________________________________________________________________

Yo Claudio / BBC / 1976 / Primera parte

......................
Vídeo I / Vídeo II / Vídeo III / Vídeo IV / Vídeo V / Vídeo VI / Vídeo VII
................... ...Vídeo VIII / Vídeo IX / Vídeo X / Vídeo XI / Vídeo XII / Vídeo XIII



Tiberio / Bronce / Siglo I d.C....
Tiermes / Soria.......
Museo Arqueológico Nacional / Madrid ........


Juan Antonio Cebrián / La rosa de los vientos ...
_____________________________________________________________________________

Suena: O Du Mein Holder Abendstern / Oh tú, dulce estrella del crepúsculo / Tannhauser

..................... Richard Wagner / 1845

4 comentarios :

Madame Minuet dijo...

Ay si, monsieur, cómo se pasó Robert Graves con Livia! Pero que gozada de obra, y no digamos la serie televisiva, tan bien interpretada.

Que extraño resulta en nuestros dias la idea de dedicar templos y divinizar a los padrastros y demas parientes. Y eso que seguimos siendo bien romanos.

Extraño tambien que muchos padres trataran de enviar a sus hijas para ser vestales, puesto que gozaban de tantos privilegios. Yo creí que matarian por el honor.

Feliz tarde, monsieur

Bisous

Jose dijo...

Así es, madame, esa serie es deliciosa... Yo la habré visto, del primero al último capítulo, al menos tres veces, con eso os lo digo todo...

Estraño no, extrañísimo... Hoy, por desgracia, el destino de padres y abuelos, no digo ya de padrastros y demás, no está los altares precisamente, sino, de entrada, en las, empleando el eufemismo de moda aplicado al caso para que suene más dulce, residencias para la tercera edad; y más tarde, para ahorrar unos euros y no tener más molestias por hipotéticos futuros mantenimientos, que no por haber heredado la costumbre romana de la incineración, olvidada hace siglos, en el crematorio... ¡Qué fatalidad!

En fin, en cuanto a lo que nos cuenta Suetonio, hay que tener en cuenta que, al margen de ciertos "lujos" que les estaban vedados, ejem..., las vestales gozaban de grandes privilegios, sin olvidar que la fiebre desatada por su existencia, por su presencia en la vida romana, estaba en pleno apogeo... Todo sea por el Imperio, se diría Augusto... :)

Madame, tened una muy feliz velada...

A vuestros pies...

Mil besos, mil...

CarmenBéjar dijo...

Pues fíjate que yo me imagino a Livia d ela misma manera que Roberto Graves: una harpía de armas tomar. De ahí les vendría a los Claudios esa sed de sangre y ese retorcimiento. Aunque qué quieres que te diga, Augusto tampoco era manco.

Sí, parecía un poca cosa físicamente en una Roma plagada de militares, con su tos peruna, su bufanda permanentemente puesta en invierno y en verano, sus dientes mal colocados, sus sandalias de cuña para parecer más alto y sus enfermedades continuas( es la versión que nos da Suetonio). Pero, qué bien supo engañar al pueblo y a la república, sobre todo a ésta, para que se hicieran el arakiri (o como demonios se ponga) y le eligieran emperador. Un político nato, de los pies a la cabeza. Después de cargarse a sus oponentes, que se reían de él tratándole como a un niño inofensivo, fue ascendiendo poco a poco en prerrogativas hasta conseguir lo que el omnipotente Julio César no había podido.

Salvando las distancias, un Hitler político (también éste se cargo la república de Weymar desde dentro).

Un beso

Jose dijo...

Pues yo también me imagino a Livia de esa guisa... Debe ser que esa magnífica serie de la BBC que recrea la novela de Graves y que he rescatado para ilustrar esta entrada, dejó en mi retina en su día una huella difícil de borrar, quién sabe...

En cuanto a Augusto, en fin, efectivamente, no puedo sino estar de acuerdo contigo en este punto. Fue un paradigmático animal político, pues supo aprovechar las circunstancias hasta sus últimas consecuencias, satisfacer sus ambiciones personales, alcanzar sus metas, como no lograron culminar otros antes que él; y dar, en consecuencia, sepultura definitivamente a una república condenada a desaparecer más pronto que tarde, de su mano, como fue el caso, o de la de cualquier otro...

Por gracia o por desgracia, no ha sido el único, no, ni el primero ni el último, que desde dentro ha hecho todo lo posible por socavar un régimen político... De todos modos resulta chocante, o al menos esa es la sensación que a mí me causa, ver en un mismo plano a Augusto y al infame y nefando tirano teutón, por decirlo de un modo suave, aunque efectivamente en ese sentido el paralelismo es claro... Por desgracia, algún que otro ejemplo más, y más actual y cercano, se me ocurre... Claro que con lo que se trata de acabar en este caso es con un reino...

Carmen, que tengas muy buena noche... En un rato estoy contigo en tu blog, que he visto que has actualizado...

Un beso

. . . . . Subir .