
RECAREDO | Significación y últimos años del reinado |
Las mores, los usos colectivos, sufren, a partir del 589, una trascendental mutación, dando lugar a la práctica desaparición de los hábitos ancestrales que los godos habían acumulado y conservado desde los épicos tiempos en que cruzaron Europa en busca de un lugar en el que echar raíces. En este sentido, la investigación arqueológica ha puesto de relieve, por ejemplo, como desde el reinado de Recaredo se extingue el uso de la antigua indumentaria goda, que es sustituida por la hispanorromana; o que la corte sufre un proceso de transformación externa absolutamente radical, tanto en cuanto a la pompa, como al ceremonial y los usos cortesanos en sí, evolución generalizada y sin vuelta atrás que va calando paulatinamente en todas las capas de la población de origen germánico.
Prácticamente, a partir de entonces puede decirse que en Hispania comienza a habitar un solo pueblo: tal es el gran paso adelante -o atrás, según se quiera mirar- que el reinado de Recaredo supone, legado que, a pesar de los esfuerzos por diluirlo desplegados por algún monarca posterior -como Witerico-, tiene perfiles de irreversible.
La dirección del proceso de fusión no es, tal y como a menudo se nos ha hecho creer, desde los godos hacia los romanos, sino al contrario, desde los romanos hacia los godos. Ortega, por ejemplo, olvida de una manera excesivamente simplista el factor hispanorromano en su diagnóstico del período en "La España invertebrada":
Los germanos conquistadores no se funden con los autóctonos vencidos, en un mismo plano, horizontalmente, sino verticalmente. Podrán recibir influjos del vencido, como los recibieron de la disciplina romana; pero en lo esencial son ellos quienes imponen su estilo social a la masa sometida; son el poder plasmante y organizador; son la forma, mientras los autóctonos son la materia. Son el ingrediente decisivo; son los que deciden.
La romanización supera la germanización, aunque esta última estuviera presente desde años atrás por mor de la decadencia imperial. En este sentido afirma Vicens Vives:
Los teóricos dominados fueron los que gracias a su superior coherencia social, su efectiva fuerza económica y su concreto acervo cultural, dibujaron los trazos más característicos de la organización y la civilización del pueblo dominador, pequeña minoría, dispersa en un mar de varios millones de hispanos…
La conquista de la catolicidad no es, por decirlo de algún modo, de hecho, sino un elemento más de la romanización a que se ve sometido el Estado hispanogodo.
Con todo, la división, ya señalada con anterioridad, entre poder rector y poder inspector -en principio nítida, luego cada vez más borrosa- parece definitiva como explicación del tono que vertebra la fusión de ambos pueblos. Recaredo fue, en ese sentido, un monarca sumamente lúcido. No despojó a los godos de apenas ninguna de las opciones políticas que siempre mantuvieron, pero les rebajó su capacidad de maniobra, colocándoles un mecanismo de control organizacional hispanorromano que, automáticamente, les regulaba: la superestructura eclesiástica y, desde ella, el aparato burocrático. Así sentó las bases para la existencia de una sola nacionalidad sobre el territorio, fenómeno, sin duda, de importancia decisiva.
Panorámica del Paseo de Recaredo de Toledo desde la Vega Baja / El monumento del rey visigodo que presta su nombre a estos jardínes, casi inapreciable desde esta distancia, se asoma desde, aproximadamente, el centro de la fotografía, así como la Puerta del Cambrón, que ya vimos en su día, que lo hace por la derecha de la misma.Las postrimerías del reinado |
Tres años se pasaron sin cumplir su deseo, a causa de los negocios del Reino.
A lo que responde San Gregorio el Grande en una misiva harto elogiosa para con su gestión en pro de la Iglesia católica:
1.- Trazada por Alonso de Covarrubias, se localiza en el extremo norte del Paseo de Recaredo de
1.- la ciudad de Toledo.
HOY SUENA | Wolfgang Amadeus Mozart / 1779 |
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